lunes, 1 de junio de 2009

B-003, Horror en vivo

El humo creciente proveniente cañón adentro tenía a los soldados de los cascos azules bastante alterados, se habían dividido en dos equipos, uno compuesto de 3 hombres y una mujer caminaba lentamente por el estrecho desfiladero hacia una protuberancia sobre el cañón que alojaba en sus paredes una cueva, el origen del humo y los ruidos extraños.

El resto de personal, incluido la mayor parte de los medicos trabajaban frenéticamente en la tienda. Un hombre de mediana edad, de piel caoba con media cara cubierta de terribles quemaduras de segundo y tercer grado y con el hombro desgarrado hasta mostrar varios huesos yacía en la camilla envuelto en sudores fríos mientras se estremecía gritando cosas ininteligibles incluso para el traductor que habían llevado con ellos. Sus ojos estaban perdidos en el vacío de una extraña psicosis que le hacía retorcerse mas violentamente que el dolor que debía estar sintiendo por sus heridas.

A pesar de los tremendos esfuerzos de cinco medicos especializados pronto el hombre expiró dejando en sus ultimos suspiros varias palabras que el traductor supo transferir a los cascos azules. "Demonios Canibales". Nadie entendía que querría decir, pero desde luego la herida del hombro presentaba desgarros y cortes que buenamente podrían haber sido hechos por mordiscos.

Mientras tanto no muy lejos de allí entre el rugir de la humeante cueva cuatro soldados se preparaban para cualquier cosa, la mujer se ajustó mejor el casco y tragó saliva siendo la primera en asomarse en la abertura de la cueva, los demás, claramente incomodos por la situacion ya que ella parecía ser la lider del grupo esperaban ordenes.

- Quietos, silencio... - Dijo la mujer avanzando hacia el interior - El humo es muy denso y apenas deja ver nada, hay dos cadaveres totalmente calcinados en la boca de la cueva, no podremos entrar sin equipos antigas, tenemos que volvernos atras chicos - Se giró hacia sus tres soldados y los miró sorprendida ellos miraban hacia ella como quien hubiera visto un espectro - eh! que os pasa? - Dijo mientras uno arrojaba su arma al suelo y corría hacia el poblado y los otros dos señalaban tras ella, cuando atino a girarse su cerebro quería negarse a creer lo que sus ojos veían.

Ante ella se alzaba lo que se podría definir como los restos de un hombre alto, los restos porque aparte de la total carencia de piel, tambien le faltaba bastante tejido en general, uno de sus muslos dejaba al descubierto el hueso y la cadera asomaba por un lado, sus mandibulas descarnadas se habian petrificado en una macabra sonrisa mortal

- Sara joder muevete! no tengo visual! apartate ostias! - Gritó uno de los soldados a la mujer - Sara ostias! que te apartes!! - El segundo hombre viendo que su lider y compañera se había quedado paralizada y que aquella cosa no tenía pinta de querer invitarla a un baile precisamente, sonriendo por un segundo ante la idiotez que se le acababa de pasar por la mente, cargó contra la joven tirandola al suelo momento en que el rifle del primer soldado retumbó por el cañón descargando una larga rafaga de balas que impactando en el torso y los brazos de la cosa los destrozaron aun mas... Pero no hubo mas efecto en él, seguía en pie, seguía avanzando. Aquello era imposible, no podía ser verdad, pero ante ellos se alzaba un muerto que caminaba incesante, implacable.

1 comentario:

  1. >_< no pares de escribir!!! es adictivo!!!presentate a un casting de guionista pero ya!!!!

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