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viernes, 5 de junio de 2009

B-005, Horror en vivo, vuelta al campamento

Los tres soldados corrían todo lo que el estrecho camino les permitía, debían llegar cuanto antes al campamento y enterarse de que demonios pasaba allí, quién o qué había prendido fuego en la aldea y lo más importante donde estaba el otro soldado que iva con ellos, el que ante la demoníaca y pavorosa presencia del ser salió por piernas olvidando su voto de honor hacia las naciones libres del mundo.

Las botas y el equipo parecían más pesadas que nunca y las armas cruzadas al pecho mediante unas cinchas parecían hechas de plomo, los pulmones les ardían tanto por el humo inhalado en la cueva como por la locura que impulsaba con fuerza a sus piernas para no dejar de correr y ahora que sus pulmones no recibían suficiente oxigeno todo parecía mas largo, mas dificil, mas cansado de lograr.

Al final del estrecho camino del cañón llegaban finalmente a la aldea para encontrarse con una escena dantesca. Algunos "hombres", o al menos hombres es lo que aparentaba su aspecto, parecían haber enloquecido hasta el punto de atacarse entre ellos y la mayor parte del poblado había pagado las consecuencias, al ser todo paja y hojarasca el poblado ardía en un infierno anaranjado mientras de la tienda de campaña del pelotón medico salían gritos desgarradores y las lonas de plastico trasparente que hacían d eventanas estaban salpicadas de sangre por todas partes.

- Pero... ¿Qué demonios está pasando aquí? - Se preguntaba sonia en voz alta mientras sus compañeros avanzaban junto a ella, tras haber puesto pie en el pueblo los tres habían enarbolado el rifle pues habían visto que cerca de un foco de llamas del centro del pueblo uno de los locales estaba arrancando trozos de carne de lo que parecían los restos del traductor... - ¿Qué locura es esta? es que aquí todo el mundo pierde la chaveta... - Alzó su rifle hacia el agresor - Por favor buen hombre, se que no entenderá mi idioma bien pero ponga las manos en alto y arrodillese en el suelo y nadie saldrá mal parado... - Dijo Sonia apretando el arma en sus manos buscando en ella la confianza que empezaba a perder.

El negro se hirguió demostrando una altura increible incluso para una raza de humano que suelen ser altos por genética y al abrir la boca no fueron palabras lo que dejó salir solo un largo y gutural aullido infernal que retumbó en los oidos de los tres soldados y que como respuesta por el pueblo varios aullidos más llegarón como ecos entre las llamas y varias cabezas de miradas perdidas como la del negro gigante aparecieron entre los restos del pueblo y de la tienda medica.

Muchas de las caras eran conocidas de los tres soldados y ninguno sabía que hacer, estaban muertos? en trance? habían enloquecido hasta el punto de canibalizar a la gente?...

Si el infierno existe, pensó Sara, acababan de llegar a él y no parecía que hubiera una salida fácil

miércoles, 3 de junio de 2009

B-004, Horror en Vivo (2)

El arma del soldado de los cascos azules disparo una tormenta de fuego y plomo sobre su objetivo ya tambaleante antes de recibir semejante descarga. Finalmente tras unos segundos de fuego y trueno el "cliksclikscliks" del percutor del arma impactanto en vacío sacó de su mortífero trance al soldado y con él a Sara que al ver como la cosa alzaba de nuevo sus manos hacia ella al fín sintió las fuerzas volver a ella y con un giro del arma en sus expertas manos le dió un culatado en el lateral de la cara logrando que la cosa retrocediera algunos pasos, distancia suficiente para que la mente de la mujer soldado ya trabajando al ritmo habitual decidiera la mejor forma de actuar.

¡Blam!

En el repentino silencio posterior al trueno los ojos de los dos soldados que quedaban con ella se quedaron perplejos ante la sorpresa o quizá alivió que de pronto mostraba la totalmente desfigurada expresión de aquella cosa cuando la bala, la única bala disparada por Sara justo en el momento en que aquella cosa recuperada del impacto de la culata se había vuelto a girar hacia ella, entró en el craneo del ser justo entre los ojos haciendo que la parte trasera del mismo estallara rociando con una fina lluvia de sangre, hueso y restos de sesos la parte mas alejada del camino de cabras.

Cuando finalmente vieron que aquello ya había decidido quedarse muerto y se decidían a volver hacia el pueblo fue cuando se fijaron, ya no sólo se alzaba la columna de humo de la cueva, ahora el poblado tambien tenía su propia columna de humo...

lunes, 1 de junio de 2009

B-003, Horror en vivo

El humo creciente proveniente cañón adentro tenía a los soldados de los cascos azules bastante alterados, se habían dividido en dos equipos, uno compuesto de 3 hombres y una mujer caminaba lentamente por el estrecho desfiladero hacia una protuberancia sobre el cañón que alojaba en sus paredes una cueva, el origen del humo y los ruidos extraños.

El resto de personal, incluido la mayor parte de los medicos trabajaban frenéticamente en la tienda. Un hombre de mediana edad, de piel caoba con media cara cubierta de terribles quemaduras de segundo y tercer grado y con el hombro desgarrado hasta mostrar varios huesos yacía en la camilla envuelto en sudores fríos mientras se estremecía gritando cosas ininteligibles incluso para el traductor que habían llevado con ellos. Sus ojos estaban perdidos en el vacío de una extraña psicosis que le hacía retorcerse mas violentamente que el dolor que debía estar sintiendo por sus heridas.

A pesar de los tremendos esfuerzos de cinco medicos especializados pronto el hombre expiró dejando en sus ultimos suspiros varias palabras que el traductor supo transferir a los cascos azules. "Demonios Canibales". Nadie entendía que querría decir, pero desde luego la herida del hombro presentaba desgarros y cortes que buenamente podrían haber sido hechos por mordiscos.

Mientras tanto no muy lejos de allí entre el rugir de la humeante cueva cuatro soldados se preparaban para cualquier cosa, la mujer se ajustó mejor el casco y tragó saliva siendo la primera en asomarse en la abertura de la cueva, los demás, claramente incomodos por la situacion ya que ella parecía ser la lider del grupo esperaban ordenes.

- Quietos, silencio... - Dijo la mujer avanzando hacia el interior - El humo es muy denso y apenas deja ver nada, hay dos cadaveres totalmente calcinados en la boca de la cueva, no podremos entrar sin equipos antigas, tenemos que volvernos atras chicos - Se giró hacia sus tres soldados y los miró sorprendida ellos miraban hacia ella como quien hubiera visto un espectro - eh! que os pasa? - Dijo mientras uno arrojaba su arma al suelo y corría hacia el poblado y los otros dos señalaban tras ella, cuando atino a girarse su cerebro quería negarse a creer lo que sus ojos veían.

Ante ella se alzaba lo que se podría definir como los restos de un hombre alto, los restos porque aparte de la total carencia de piel, tambien le faltaba bastante tejido en general, uno de sus muslos dejaba al descubierto el hueso y la cadera asomaba por un lado, sus mandibulas descarnadas se habian petrificado en una macabra sonrisa mortal

- Sara joder muevete! no tengo visual! apartate ostias! - Gritó uno de los soldados a la mujer - Sara ostias! que te apartes!! - El segundo hombre viendo que su lider y compañera se había quedado paralizada y que aquella cosa no tenía pinta de querer invitarla a un baile precisamente, sonriendo por un segundo ante la idiotez que se le acababa de pasar por la mente, cargó contra la joven tirandola al suelo momento en que el rifle del primer soldado retumbó por el cañón descargando una larga rafaga de balas que impactando en el torso y los brazos de la cosa los destrozaron aun mas... Pero no hubo mas efecto en él, seguía en pie, seguía avanzando. Aquello era imposible, no podía ser verdad, pero ante ellos se alzaba un muerto que caminaba incesante, implacable.

jueves, 28 de mayo de 2009

B-002, Grabación de un Cypher de los cuerpos de paz

Hora: 23:45 hora zulú
Ubicación: Africa Centro-Oriental, sobrevolando una cordillera rocosa como videovigilancia del grupo de Soldados de las Fuerzas Armadas de las Naciones Unidas Tango-Delta-Doble Zero-Uno.

Iniciando conexión de video por satélite.... Sesión Iniciada
Iniciando Centrado en el cuadrante... Video-conexión establecida.
Reproduciendo:

Las montañas eran de un gris pálido bajo la tenue luz de la luna y las estrellas, el sol hacía rato que había abandonado en su labor de emitir un sofocante calor y la noche empezaba a arreciar con frío.

Varios grupos de soldados ataviados con cascos azules se afanaban en mejorar en la medida de lo posible la calidad de vida de un pequeño poblado entre las montañas. La actividad era bastante febril, para la poca gente que vivía en aquel poblado había muchos enfermos y los medicos de la unidad apenas daban a basto, muchas inyecciones, algun niño con falta de nutrición, algun anciano deshidratado. Todo el trabajo se estaba llevando a cabo con normalidad, una tienda de campaña con el simbolo de la cruz roja se mecía ante la suave brisa noctura con un leve crujido del tejido
artificial al tensarse y destensarse, multitud de soldados y habitantes de la aldea paseaban dentro y fuera del lugar cada vez mas calmados todos.

Interrupción de la señal... Detectada explosión en cuadrante cercano.
Cambiando enfoque de cuadrante... Correcto, iniciando Video-Conexión

Una gran nube negra se alza de entre las montañas a unos cinco kilómetros al norte de la posición de las tropas de los cascos azules, las llamas provienen de un orificio excavado artificialmente en la pared rocosa de la montaña de la cual algunos hombres salen a trompicones avanzando a tumbos por los pequeños pasos de cabras que conectan diferentes zonas de la cordillera como únicas vías de comunicación. Uno de los heridos, con aspecto bastante demacrado avanza hacia el poblado donde un guardia de la ONU le da el alto desde lejos, la orden es ignorada.

- ¡Eh oiga señor! - La figura a la que el soldado increpa no parece reaccionar y su mirada parece perdida en un punto distante pero sigue avanzando lentamente hacia el soldado, lenta pero inexorablemente - ¿Se encuentra bien señor? - No hubo respuesta, el sujeto trastabilló y calló de bruces dejando pronto una mancha sanguinolenta en el suelo, el soldado hizo lo que le habían entrenado para hacer, ofrecer ayuda - ¡Hombre herido chicos! ¡Hombre herido! - Dijo corriendo hacia el sujeto inclinandose hacia el - Esta perdiendo mucha sangre, tiene una herida horrible en el hombro derecho y parte de la cara quemada - Dijo al ver al medico acercarse, tras cubrirle con unas mantas ignifugas se lo llevaron al interior de la tienda mientras en el fondo del valle muchos más hombres de aspecto similar ivan quedando tendidos y olvidados mientras las llamas rugian en el inerior de la cueva.

El equipo TD001 decidió dividirse para cubrir mejor el incidente así pues el tango delta alfa iría a investigar el humo y tango delta bravo vigilaría el campamento para no dejarlos desatendidos.

Video-conexión finalizada...
Guardando archivo de video.... Ok
Saliendo del Sistema... Ok

martes, 26 de mayo de 2009

B-001, Misión de Paz, Cascos Azules al rescate

26-10-2009

Hoy ha sido un día de locos, lo que en teoría era una misión rutinaria de escolta de civiles se ha convertido en una autentica carnicería.

Hará cosa de dos días destinaron a la unidad a la que pertenezco a un pequeño poblado de la Republica del Congo, perdido entre las montañas donde nadie iria a molestar, salvo algun terrateniente hijo de su madre por el cual nos ha tocado mover el culo a nosotros para defender a la población civil. En primer lugar el acceso es horrible, no había carreteras y teníamos que entrar a una zona de montañas rocosas entre Kpyo y Ekongoda, a unos cinco kilometros al sur de Kpyo encontramos un estrecho camino que ni siquiera las cabras se debían atrever a usar por el que pudimos internarnos en las montañas.

Eso sólo era el principio, una caminata de kilometros no era nada, cargando con la mochila y el equipo, nada tampoco no más allá de un entrenamiento. El poblado era pequeño, cinco o seis chozas de paja y techadas con hojas secas, la gente apenas se asomaba de las cabañas hasta que llevabamos un buen rato allí, momento en que uno de los habitantes del poblado empezó a farfullar algo en un dialecto que no conseguí entender.

Bueno no es que sepa nada sobre dialectos africanos pero estar de misión aquí y allá te permite ir cogiendo palabras sueltas, pero de aquel hombre no entendía nada, ni jota... Menos mal que con nosotros hicimos venir a un nativo que podía traducir al inglés lo que nos dijeran sino, habría sido bastante dificil todo. Gracias a las traducciones de Saidi, el nativo, enseguida tuvimos a la gente haciendo cola para ir recibiendo medicamentos y comida. Las guerras civiles son una constante en el Congo y dejan a los poblados pequeños y alejados al borde de la muerte.

LLevabamos unas horas vacunando y ayudando a mejorar la infraestructura de aquellas chozas cuando ocurrió aquello. Primero llegó un sonido como un rugido desgarrador y profundo seguido de un temblor que hizó sacudirse el suelo de tal forma que pocos consiguieron manetener el equilibrio, luego empezó a alzarse el humo desde el interior de la cordillera.

No podía haber un volcán en erupción! Eso era imposible los datos sismicos que nos enviaron lo hubiera revelado y habríamos empezado una evacuación inmediata, cosa que por otro lado ahora mismo era una tarea harto dificil, los nativos habían enloquecido de terror ante esta serie de eventos y segun ellos el humo negro eran los malos espiritus que venían a por la aldea. Mirandolo en retrospectiva igual no estaban tan equivocados